Una ensalada muy refrescante para este veranito… cargada a tope de vitamina C. Para mi, es muy atractivo el contraste dulce-amargo entre la naranja y el pomelo.
- Brotes de lechuga. (Podemos emplear las bolsas preparadas de brotes de lechuga roja, canónigos, rúcula, escarola… o cualquiera que nos guste más).
- 1 Naranja.
- 1 Pomelo.
- Pistachos al gusto.
- 1 Cucharada de semillas de sésamo.
- 1/4 Cebolla pequeña.
- 2 Cucharadas de aceite de oliva.
- 2 Cucharadas de vinagre balsámico de Módena.
- 1 Cucharada de miel.
- Unas gotas de aceite de sésamo.
1.- Pelamos la naranja y el pomelo, procurando quitar la mayor posible de piel blanca y el nervio central.
2.- Pelamos los pistachos y los machacamos ligeramente en el mortero. Añadimos el sésamo.
3.- Picamos en juliana la cebolla y la sumergimos en un bol con agua fría.
4.- Mezclamos el aceite, el vinagre y la miel.
5.- Ponemos los brotes de lechuga en el fondo del plato.
6.- Añadimos los trozos de naranja, pomelo y la cebolla en juliana.
7.- Rociamos con la vinagreta y añadimos los pistachos picados y el sésamo.
8.- Aromatizamos con unas gotas de aceite de sésamo.
